El 22 de junio de 1987 fallecía en Los Ángeles Fred Astaire. Considerado como uno de los mejores bailarines de todos los tiempos –incluso por afamados profesionales como Rudolf Nureyev- nos legó un bagaje inestimable de más de treinta películas con unas coreografías inigualables con su inseparable Ginger Rogers y también con Cyd Charisse, Rita Hayworth, Paulette Goddard o Leslie Caron. Nos quedarán para siempre sus actuaciones en filmes como Sombrero de copa, Sigamos la flota, Amanda, Bailando nace el amor, Melodías de Broadway o Papá piernas largas, entre otras muchas. Recibió un Oscar honorífico en 1950 y un Globo de Oro y un Bafta en 1974 por su papel en El coloso en llamas. Recordaremos su cine entre el 23 y el 28 de julio.











